Querido camarada Schatman:
Te mando una copia de mi último
artículo. Como verás, considero que las divergencias tienen
un carácter decisivo. Creo que estás en el lado erróneo
de las barricadas, querido amigo. Con tu postura, estás impulsando
a todos los elementos pequeñoburgueses y antimarxistas a oponerse
a nuestra doctrina, nuestro programa y nuestra tradición. No espero
convencerte con estas pocas líneas, pero tengo que decirte que,
si ahora te niegas a colaborar con la fracción marxista contra los
revisionistas pequeñoburgueses, cometerás el gran error de
tu vida y lo vas a lamentar mucho tiempo.
Si pudiera tomaría un avión
para Nueva York y discutiría personalmente contigo durante cuarenta
y ocho o setenta y dos horas seguidas. Siento mucho que, en estas circunstancias,
no sientas la necesidad de venir aquí a discutir el problema conmigo.
¿O sí la sientes? Me alegraría tanto...
L. Trotsky
Coyoacan, D. F.