19 de diciembre de 1939
Querido amigo:
He leído tu carta a loe.
Estoy completamente de acuerdo contigo en que hay que luchar firme, hasta
implacablemente, contra las tendencias pequeñoburguesas de la oposición.
Como verás por mi último artículo, que te enviaré
por correo aéreo mañana, caracterizo las divergencias de
la oposición con más dureza que la mayoría. Pero,
al mismo tiempo, creo que la lucha ideológica, desde luego implacable,
debe ir acompañada de tácticas organizativas muy cautelosas.
No os interesa lo más mínimo- una escisión, aunque,
accidentalmente, la oposición obtuviese la mayoría en el
próximo congreso. No debéis dar ningún motivo para
la escisión a ese ejército heterogéneo y desequilibrado
que es la oposición. Aunque quedaseis en minoría, debéis
ser fieles al conjunto del partido y guardar la disciplina. Es muy importante
para la educación en la auténtica lealtad al partido, sobre
la que Cannon me ha escrito una vez muy acertadamente.
Una mayoría compuesta por
los miembros de la oposici6n actual no duraría más que unos
meses. Después, la tendencia proletaria del partido recobraría
la mayoría, y con una autoridad mucho mayor. Sed muy firmes, pero
no perdáis la calma -es más necesario que nunca que la fracción
proletaria lo tenga en cuenta en su estrategia-.
Con los mejores deseos de tu camarada,
Leon Trotsky
P. S.- Las principales causas del
problema son: a) mala composición, especialmente de la rama de Nueva
York; b) falta de experiencia, sobre todo, de los miembros provenientes
del Partido Socialista (juventudes). Para superar estas dificultades, heredadas
del pasado, no basta con medidas de urgencia. Hace falta firmeza y paciencia.
L. T.